FICHAS

Una vez más, la tabla se mueve, el juego sigue en pie.

Otra mancha para el lienzo blanco, enorme, pintando las telas y el algodón puesto sobre la piel.

Detrás de tu cabeza: sangre, carne, un revuelto de sesos, tan fresco, el cual apreciar como arte sobre una simple y despreocupada pared.

Enfermo, podrido
lleno de pus
áspero y atorado en polvo
asqueroso mundo
asqueroso incomportable
incomprensible, culpable.

En esta vida ha de ganar quien sigue las reglas.
Perder ante la vida misma tu vida toda, la cual se consume cuando los dados corren. Las agujas del reloj vuelan, las fichas se mueven, tu débil cuerpo reacciona, funciona.

Alegría temporal, vacío eléctrico.

Macabro semejante, odioso querido amigo; la ventaja la llevas tú.

En una hoguera que apesta el aire se abruma, el alma y los recuerdos, aquellos muertos, son para siempre un desperdicio y cantidad toda para la humanidad. Pero bajo tierra, las quejas no existen, no valen, no hay palabras ni actos que puedan volverte a la ronda, por otra insignificante, otra sucia y caprichosa, oportunidad más.

ADVERSO

Esperaría por mi alma. Esperaría impaciente a que mi alma fuese encontrada, en el entrevero, en el sucio entrevero, repugnante, carcomido por la autenticidad del error y la mentira.

Donde todo es desastre, y naturalmente preciso, entre el despojado indiscutible ser innato del alma y su esencia.

Donde habitan aquellas vacías y de pensamientos tan irreales como groseros.

Donde entre el disgusto y ese trago amargo de un café sin azúcar, saben moldear y ajustar a la medida precisa las ideas que sostiene la hipócrita realidad, en este hipócrita mundo, lleno de peste y palpitante pavor sarcástico.

Mentiría si dijera cualquier cosa, mentiría aún así no lo quisiera. El asunto sería eterno, agobiante.

Todavía no encuentro lugar y momento seguro, para poder quedar, hablar y resurgir sentimientos tan puros como la verdad en sí misma, y percibir de ella sin filtro. Dentro de lo posible. Dentro de este lugar. Inmundo lugar, inmenso, detestable, sobrepoblado en llanto, espectáculo; el idóneo hogar de las alimañas, carentes de prudencia, hambrientas de razón.

Bienvenido a casa una vez más, querido lector.

QUE VUELE

Que se vuelen disparates
y no sea desdicha
que se vuele el tedio
de un lugar inhóspito y distante
que se vuele el petulante presuntuoso
que explote el mundo
y que sea humo nuevo
que vuelen manos
y en ellas que vuele el arte;
que vuele sin causa alguna
la locura entre todo lo demás.

CUENTO

Cuando la luz se apaga
los monstruos salen a pasear
y el murmullo tibio
recién llegando a mis oídos
se da lugar a pasar
y se queda
para esperar.

Saliendo del armario
y del aciago cajón vacío
en color gris se vuelve
y los pinta a pincel fino.
Va dejando el aroma
de sus huellas malditas
en el camino
y caminando se desvanece
va en círculos y a veces.

Dejando espinas al paso
agrietando el piso,
alimentando historias
de un cuento impreciso;
alejado de la realidad
como un sueño loco
tan loco,
tan carente de sentido
tan remoto
tan herido
tan difícil
tan salido.

Una historia no tan cierta,
o puede que tal vez sí.
Pero nadie lo sabe
nadie querrá saberlo
esto ya es cosa nuestra
hay que verlo
se dice por ahí
para poder creer.

Los libros que se dejan
a medio leer
piden ser terminados
alguna vez.
El tiempo desaparece
y contigo envejece
las páginas mojadas
bien saben arder.

Hilos que sostienen
el dolor sometido
de una vida sin sentido
y de una historia sin contar.
Escondida
entremedio
sin fin
se encuentra una flor seca
que se dejó al comenzar.

Retumbando nuevamente
entrando en el armario
aquellos monstruos mencionados
que en el pasillo están,
dejando la vida y volviendo a las hojas
aquellas sin terminar.

Porque sólo en los tuyos
en los tuyos,
en tus ojos están,
y después de todo
las letras no morirán.

AL REVÉS

Voy cayendo en los destellos
del sol infinito,
mi piel enardecida
brillante
abraza el calor continuo
del alcance estremecedor
percibido en lo exorbitante.

La sonoridad del tiempo
afecta su espacio.
El movimiento de la luz
se fusiona con las olas
despreocupadamente
extrañamente
el mundo está al revés.

Atravesando en calma
musitó aquel
tan sano de quebraduras
su piel intacta
es piel de seda
y su boca
tan clara como la luz.

Lleva el aroma consigo
en cada parte,
pequeñísima,
en cada pelo de su cuerpo,
catástrofe
el mundo está al revés.

Sus ojos
caen hacia el vacío
de tal forma tal,
oportunamente deseada
se parten
como un simple par de huevos
hartos de estar en el montón.

Luz muerta en fin
y el corazón
desbordado en sangre
palpita y grita
cuanto quiere salir.
Desmesuradamente opuesto
a la razón de ser,
enormemente confuso
el corazón
y con razón
el mundo está al revés.

VOCES DERRUMBADAS

El cielo cae hacia lo más bajo,
el centro de nuestro mundo abre la puerta
el fuego y los rostros borrados tiran de la cuerda para ser salvados,
tu vida no existe.
Armas por encima de las nubes, a tocar la alarma
eliminación, revolución
estamos cayendo hacia el vacío
y el centro de nuestro mundo abre la puerta.

Tierra roja, cielo en lo más bajo
tinte de lágrimas en la pared
agua desparramada y voces que se escuchan
nunca
fuego por encima, por abajo y por detrás
eliminación, revolución
las entrañas pertenecen a los cuervos
el corazón se retuerce por salir
y tu vida no existe.
Voces derrumbadas hacia lo más bajo.

EL CAFÉ POR LAS MAÑANAS

El café por las mañanas,
es ese trago de aliento
de poder hacer cualquier cosa,
que desprende el sabor de un invierno frío
y una puesta de luna.
Ese que por cada sorbo
va dejando su vida,
su esencia,
y su espuma.

El olor
del café por las mañanas,
baila en la cocina
la taza preferida por fin
es elegida
y el perfume de las frutas y galletas
es café.